La Guardia Civil se lo encontró plácidamente dormido y le despertó para ponerle las esposas. Era el ladrón al que le venció el sueño tras haber entrado a robar en una casa de Ricla (Zaragoza). El edificio está desocupado desde hace varios meses, porque desde octubre su propietario está encarcelado, como sospechoso por la desaparición de su mujer.
El ladrón rompió los precintos instalados por las fuerzas de seguridad en la vivienda y consiguió entrar en la casa. Un vecino alertó a la Guardia Civil al ver que todo apuntaba a que alguien había entrado en el edificio. Y efectivamente así era.
Cuando la patrulla del cuartel de la Guardia Civil de La Almunia llegó al lugar se encontró con el ladrón durmiendo en su interior y comprobó que había varias bolsas en las que había recogido diversos enseres, listas para llevárselas.







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